Dentífrico natural con carbón activado y salvia


Dentífrico natural con carbón activado y salvia

Hace un tiempo un gran amigo me comentó que lavaba sus dientes con carbón activado y estaba contentísimo con el resultado, la sensación después del cepillado era de limpieza absoluta y notaba que sus dientes se habían blanqueado desde que lo utilizaba.

Me puse a buscar información ya que desconocía ese efecto del carbón activado… Lo conozco debido a mi profesión ya que es utilizado como agente absorbente para tratar envenenamientos y sobredosis por ingestión oral. El carbón activado actúa previniendo la absorción de la sustancia tóxica en el estómago.

Pues bien, encontré información, eso si, me sonaba todo a panacea… Sin ninguna evidencia científica. Hasta que encontré un artículo de un odontólogo que comentaba: “Su capacidad adsorbente hace que el sarro y la placa dental queden adheridos a él y que, como consecuencia, se eliminen las manchas superficiales. Es decir, al igual que las pastas dentífricas blanqueadoras, es capaz de eliminar o reducir las manchas de la superficie del diente”. Eso me hizo pensar que perjudicial no sería para mi esmalte, así que empezaría a utilizarlo.

Es muy importante asegurarse de que el carbón activado que compramos sea de origen vegetal, proveniente de fuentes de madera o coco y no a base de petróleo. El carbón que encontramos en los supermercados para la barbacoa a pesar de ser vegetal, no es para uso medicinal, ni debe ingerirse, pues está procesado con químicos tóxicos. Podéis comprarlo en herbolarios o tiendas especializadas online en polvo o en cápsulas (Estas puedes abrirlas para utilizar el polvo que está en su interior).

Utilizar un polvo negro para la higiene dental sinceramente es curioso y puede resultar desagradable, ya que cuesta deslizar por los dientes, así que pensé en ir más allá y elaborar mi propio dentífrico añadiéndole dos ingredientes muy adecuados para nuestra higiene bucal, el aceite de coco y la salvia.

Aceite de coco

Las propiedades del aceite de coco para la limpieza de nuestra cavidad oral ya las conocía, de hecho hay evidencia científica que demuestra su efectividad. Tiene poder antimicrobiano, evitando el crecimiento de la bacteria Streptococcus, que es una de las responsables de la caries y también contribuye a combatir las bacterias bucales, la placa, la gingivitis y ayuda a disminuir y prevenir el mal aliento.

Tened en cuenta que cuando hace calor, por encima de unos 22-24 grados centígrados de temperatura, el aceite de coco se vuelve líquido y transparente. Por debajo de 21 grados centígrados comienza a volverse blanco y sólido. Así que la textura del dentífrico variará dependiendo la temperatura de vuestro país o del lugar donde lo conservéis.

Salvia

En esta preparación he utilizado aceite esencial de salvia por sus propiedades antisépticas, antiinflamatorias, cicatrizantes y astringentes, siendo capaz de reducir y calmar la inflamación de encías y dando una sensación de frescor a toda nuestra boca.

A pesar de utilizar poca cantidad y no ingerirlo deberemos tener en cuenta estas advertencias:

  • El aceite esencial de salvia es un estimulante nervioso por lo que deberían evitarlo personas con epilepsia.
  • Los niños menores de 6 años no deben tomar preparados de salvia, tanto de uso externo como interno.
  • Personas con insuficiencia renal mejor evitarla.

Pues bien, después de estar utilizando mi nuevo dentífrico, de 3 a 4 veces por semana, alternándolo con mi dentífrico habitual, hoy me atrevo a compartirla con vosotr@s ya que realmente te deja sensación de limpieza y mis dientes parecen más blancos ¿Será sugestión?

dentifrico
Ingredientes:
  • 60 ml aceite de coco
  • 1 gr de carbón activado vegetal
  • 2 gotas de aceite esencial de salvia ecológico y quimiotipado.
Elaboración:
  1. Si el aceite de coco está solidificado, deshacerlo al baño maría (sin que llegue a hervir) o en el deshidratador.
  2. Añadiremos el carbón activado y las gotas de aceite esencial de salvia.
  3. Batimos con ayuda de unas varillas o una batidora.
  4. Lo guardamos en un recipiente con tapa.
  5. Ya tenemos nuestro dentífrico listo para usar.

Espero me contéis vuestra experiencia y como no, las dudas que os puedan surgir, será un placer poder resolverlas.

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